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Respuesta a Tribuna de La Habana
El semanario oficialista Tribuna de La Habana publicó, en su edición del domingo 6 de mayo, un artículo que bajo la firma de su director el Sr. Ángel Rodríguez Álvarez, ataca a la prensa independiente y al Proyecto Nueva Prensa Cubana. He aquí la respuesta de nuestra directora, Sra. Nancy Pérez-Crespo.y el artículo del Sr. Rodríguez Álvarez.


Un ángel exterminador
Por Nancy Pérez-Crespo

Con fecha del domingo 6 de mayo, el director del periódico Tribuna de La Habana, Ángel Rodríguez Álvarez, arremete contra la prensa independiente desde la cómoda postura de funcionario de un diario oficialista.

Lo hace, naturalmente, desde la posición de impunidad que goza toda la nomenclatura del régimen de La Habana, y no siente el menor recato para lanzar montañas de lodo sobre las mujeres y hombres que han decidido arrostrar todos los peligros y hablar por los millones de cubanos, a quienes se les niega expresarse libremente.

Los seres humanos van en dos bandos: los que fundan y los que odian. Entre los primeros se colocan los constructores de la esperanza, los que en Cuba tienen suficiente dignidad para pensar libremente y sobre todo, para rebelarse contra cualquier transgresión.

Por eso, a lo largo de todo el devenir histórico de la patria, los mejores, los imprescindibles, los que marcaron la conciencia nacional con su acendrado amor por la tierra que los vio nacer (y con el desprecio a quienes la oprimen y la aplastan) están instalados en la memoria de un país que supo situarse entre los primeros del planeta por el desarrollo de sus instituciones cívicas, morales y económicas.

La nación, que emergió en 1902 a la vida ciudadana y al concierto de naciones libres, pudo colocarse en unas décadas en el grupo de países pujantes que marchaban al frente de las economías de la época en su región y en el mundo.

Y ejemplos podrían ser su múltiple y rico sistema educacional, el método de salud y la suma de libertades individuales que consagraban las leyes hasta el desarrollo de la empresa privada, dinámica, competente y eficaz, truncada en 1959 por la acción del grupo que tomó el poder.

Carlos Solchaga, un conocido representante de la izquierda española, ex ministro de economía de Felipe González, dijo hace poco, en una entrevista: “...no hay que olvidar (...) que en 1959, esta isla tenía una renta per capita de 500 dólares cuando en España seguramente no llegábamos a los 300...” El resto es selva, como diría el poeta.

Los que odian y destruyen dejan, a lo sumo, una sombría y aborrecible estela en la historia de sus países. Son los taimados, los que cantan loas a la justicia y a la igualdad para adueñarse del poder y repartirse la riqueza de la nación como una piñata. En Rusia se llamaron bolcheviques, en Nicaragua, sandinistas. En Cuba, fidelistas. El mismo perro. Y el mismo collar, que tal vez resulte más dramático.

Son los que callan genuflexos, inclinan la cerviz ante la injusticia, la corrupción y los desmanes de la clase poderosa. Y aplauden y ponen su escasa dosis de talento al servicio de las bofetadas, las torturas y las humillaciones al prójimo. Los que persiguen, y siempre tienen, supuestamente, la razón. Pero tiemblan, en su fuero interno, ante el más mínimo razonamiento. Porque la verdad les infunde pánico. Y por muchas razones.

A estos informadores oficiales ni siquiera el pudor los detiene. Sus calumnias son las mismas que se diseñan en el Buró Político. Porque a este Ángel no le tiembla su mano torpe para emborronar las cuartillas que, como todos saben, le dictan los comisarios asesorados por la policía política.

Este Ángel de alas turbias, ataca a la prensa independiente cubana con mezquindades, improperios y mistificaciones, a sabiendas de que las víctimas no le pueden responder. No pierde oportunidad para emponzoñar a la desinformada opinión pública cubana con chismes municipales y razonamientos pedestres. Este Ángel de los guardias olvida que el odio eteriliza.

No se combaten las ideas con adjetivos ni mentiras. Sino con hechos. Demuestre que el país no está en ruinas, que la economía funciona. Que las riquezas de la república, una de las más prósperas de América hace menos de 50 años, se reparten hoy con igualdad y justicia. Razone qué impulsa la represión desatada contra aquellos cubanos que intentan expresar sus diferencias ideológicas. Díganos a qué se debe que Cuba destaca con una de las más altas tasas de suicidios en el mundo occidental. Revele las razones que impelen a que más del 80 por ciento de los cubanos sólo piensen en huir de esa isla.

Porque la patria, toda, está inmersa en la desolación, las tinieblas, la desesperanza y el desamor.

Deje de asumir la vergonzosa tarea de los abusadores, los corruptos y los desalmados. 

Y para concluir. Miles de epítetos, groserías y falacias no van a desviarnos de esta misión nuestra: defender la libertad, la democracia y el respeto irrestricto a los derechos humanos.

Nancy Pérez-Crespo es directora de Nueva Prensa Cubana. Reside en Miami.
Este artículo fue publicado en la edición de mayo de NPC Magazine